
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha alertado de que el reciente apagón eléctrico que ha afectado a la Península Ibérica, ha tenido efectos negativos sobre el sector agropecuario de la Comunitat Valenciana, especialmente en las zonas donde el restablecimiento del suministro fue tardío.
El apagón eléctrico dejó al campo sin sistemas de refrigeración ni redes de riego
Tras el apagón eléctrico vivido ayer en toda la Península Ibérica, AVA-ASAJA ha analizado las principales incidencias a las que ha tenido que enfrentarse el campo valenciano: el riego, la refrigeración y la logística.
Según ha informado la organización agraria en un comunicado, los viveros e invernaderos se vieron gravemente afectados por la interrupción de los sistemas de ventilación, particularmente aquellos sin generadores de respaldo. También se registraron fallos en los sistemas de refrigeración y conservación de productos agroalimentarios, lo que comprometió la calidad de alimentos altamente perecederos almacenados en cámaras frigoríficas o en procesos de postcosecha.
El regadío también se vio enormemente afectado. Muchas comunidades de regantes y pozos particulares no pudieron poner en marcha las bombas de riego, y los sistemas automáticos quedaron desprogramados. Esto impidió regar durante la mañana, afectando a cultivos en pleno desarrollo y especialmente sensibles al estrés hídrico, situación agravada por las altas temperaturas del fin de semana.
La falta de suministro eléctrico dificultó el abastecimiento de combustible para la maquinaria agrícola
AVA-ASAJA remarca además que el sector agrario se vio afectado por los mismos problemas que otros sectores económicos: fallos en sistemas informáticos, monitoreo, inventarios y logística. La falta de suministro eléctrico provocó incluso el cierre de gasolineras, dificultando por ende el abastecimiento de combustible para la maquinaria agrícola.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, se ha mostrado preocupado por la situación y ha expresado que “esto no debería ocurrir en un país desarrollado como España. A los problemas ya existentes por la falta de infraestructuras hidráulicas frente a la sequía o la DANA, se suman ahora graves deficiencias en el sistema energético.”








