Autorización excepcional de Spinosad en granado para combatir Scirtothrips en la Comunitat Valenciana

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Scirtothrips

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha autorizado de forma excepcional el uso de productos fitosanitarios a base de spinosad para el control de Scirtothrips spp. en cultivos de granado en la Comunitat Valenciana. Se trata de una medida urgente y temporal que responde a la presión creciente de esta plaga y a la falta de alternativas eficaces para los productores.

La resolución, vigente hasta el 28 de junio de 2026, permite a los agricultores disponer de una herramienta clave para proteger la calidad y viabilidad comercial de sus cosechas, especialmente en un contexto marcado por restricciones regulatorias y escasez de materias activas disponibles.

Autorización excepcional del spinosad: una solución urgente ante la plaga de Scirtothrips

La decisión del Ministerio de Agricultura llega tras la solicitud presentada por La Unió Llauradora i Ramadera el pasado 19 de febrero, en la que se argumentaba tanto técnica como jurídicamente la necesidad de habilitar soluciones eficaces frente a Scirtothrips spp., una plaga que afecta gravemente al cultivo del granado, entre otros.

Estos insectos, altamente polífagos, atacan principalmente hojas jóvenes y frutos en formación, provocando manchas, cicatrices y deformaciones que reducen significativamente el valor comercial de la producción. Además, en casos de alta infestación, pueden causar la caída prematura de hojas y debilitar el cultivo.

La autorización excepcional se ampara en la normativa europea que permite el uso temporal de productos fitosanitarios durante un máximo de 120 días cuando existe un peligro que no puede controlarse por otros medios razonables.

En este caso, el uso de spinosad 48% [SC] P/V se aplicará mediante pulverización foliar, con una única aplicación y bajo estrictas condiciones de uso, incluyendo dosis máximas, volúmenes de aplicación y medidas de seguridad tanto para el medio ambiente como para los trabajadores.

Limitaciones de la autorización y condiciones de uso en campo

Aunque la medida supone un alivio para el sector, su carácter temporal y limitado obliga a los agricultores a actuar con precisión y bajo control técnico. La autorización contempla una única aplicación por campaña, con una dosis máxima de 0,25 litros por hectárea y un volumen de tratamiento de entre 800 y 1.500 litros por hectárea.

Además, se establecen importantes medidas de mitigación de riesgos, como franjas de seguridad para proteger organismos acuáticos y fauna auxiliar, así como restricciones para evitar daños a polinizadores como las abejas. En este sentido, queda prohibida la aplicación durante la floración o cuando estos insectos estén activos.

También se exige el uso de equipos de protección adecuados durante la manipulación y aplicación del producto, así como el cumplimiento de un plazo de seguridad de 60 días antes de la recolección.

Estas condiciones reflejan la necesidad de equilibrar la eficacia del tratamiento con la sostenibilidad ambiental y la seguridad alimentaria, en línea con las exigencias actuales de la normativa europea.

El sector reclama soluciones estructurales para la sanidad vegetal

Desde La Unió Llauradora i Ramadera se valora positivamente la autorización, pero se insiste en que el sector no puede depender de forma recurrente de este tipo de medidas excepcionales para hacer frente a problemas estructurales.

La organización agraria subraya la necesidad de avanzar hacia un modelo más estable y competitivo que garantice la rentabilidad de los cultivos. Entre las principales demandas destacan una mayor disponibilidad de materias activas autorizadas, una mayor agilidad en los procesos regulatorios y el desarrollo de estrategias estructurales de sanidad vegetal.

La situación actual, marcada por la retirada progresiva de productos fitosanitarios y la aparición de nuevas plagas, está generando importantes dificultades para los agricultores, que ven limitada su capacidad de respuesta ante amenazas que afectan directamente a la producción y a la calidad de los cultivos.

En el caso del granado, la presión de Scirtothrips spp. pone en riesgo no solo la cosecha, sino también la competitividad del sector en los mercados, donde la calidad del fruto es un factor determinante.

En definitiva, la autorización excepcional del spinosad supone una solución necesaria a corto plazo, pero pone de manifiesto la urgencia de abordar cambios estructurales que permitan garantizar la sostenibilidad y rentabilidad del sector agroalimentario en la Comunitat Valenciana a medio y largo plazo.

Para más información, puedes consultar el BOE.

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