
La Generalitat Valenciana ha confirmado la presencia del virus Potexvirus citriflavivenae (CYVCV), conocido como clorosis nervial amarilla de los cítricos, y ha activado medidas urgentes para su control.
Impacto del virus CYVCV en los cultivos de cítricos
La resolución, publicada el 27 de abril de 2026 en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), llega tras varios muestreos realizados entre finales de 2025 y principios de 2026 en comarcas de Castellón y Valencia.
Este patógeno emergente representa una amenaza creciente para la agricultura valenciana, especialmente para el sector citrícola. Detectado por primera vez en Pakistán en 1988, el virus ya se ha extendido a países como India, China, Estados Unidos e Italia, consolidando su expansión internacional.
El CYVCV afecta principalmente al cultivo del limón, provocando deformaciones en los frutos, pérdida de calidad y una notable reducción de la producción. Aunque en naranjos y mandarinos no siempre presenta síntomas visibles, estos pueden actuar como reservorio del virus, facilitando su dispersión en las explotaciones agrícolas.
Uno de los mayores problemas es que no existe tratamiento curativo. Los árboles infectados permanecen enfermos durante toda su vida, convirtiéndose en focos de infección. La transmisión puede producirse por injertos, herramientas contaminadas y vectores como pulgones y mosca blanca, lo que acelera su propagación en las zonas citrícolas.
Plan de erradicación y medidas fitosanitarias obligatorias
Ante el riesgo para la citricultura, la Conselleria de Agricultura ha declarado de utilidad pública la lucha contra este virus y ha implantado un plan de erradicación. Las medidas incluyen inspecciones intensivas, control de insectos vectores y eliminación de ejemplares infectados.
En áreas especialmente afectadas de Alicante, como el Baix Vinalopó y la Vega Baja, se contempla la eliminación total de plantas hospedantes en parcelas contaminadas, tras aplicar tratamientos fitosanitarios. Además, se prohíbe el movimiento y comercialización de material vegetal infectado o sospechoso.
Los agricultores están obligados a comunicar cualquier indicio de la enfermedad, y el incumplimiento de estas medidas puede conllevar sanciones. Paralelamente, se refuerzan los controles en viveros y operadores profesionales, garantizando la trazabilidad mediante el pasaporte fitosanitario conforme a la normativa europea.
Aunque el virus CYVCV no está catalogado como plaga cuarentenaria en la Unión Europea, sí figura en la lista de alerta de la Organización Europea y Mediterránea de Protección de Plantas (EPPO). Con estas actuaciones, la Generalitat busca frenar su expansión y proteger la producción citrícola valenciana frente a una amenaza fitosanitaria en crecimiento.








