
El campo valenciano reclama una PAC más flexible, con mayor autonomía regional y fondos garantizados para el desarrollo rural y la rentabilidad agraria.
Una PAC adaptada a la singularidad de la agricultura valenciana
El futuro de la Política Agraria Común (PAC) vuelve a situarse en el centro del debate europeo y autonómico. De cara al periodo 2028-2034, el campo valenciano reclama una PAC más flexible, con mayor capacidad de adaptación a las realidades territoriales y con fondos suficientes que garanticen la viabilidad del medio rural y de las explotaciones agrarias.
Así lo ha defendido el director general de Política Agraria Común, Ángel Marhuenda, durante la jornada Análisis y perspectivas acerca de la PAC para el período 2028-2034, celebrada en Zaragoza, donde ha participado junto a responsables autonómicos de Castilla y León y Aragón.
Durante su intervención, Ángel Marhuenda ha puesto en valor la especificidad del modelo agrario de la Comunitat Valenciana, caracterizado por una agricultura mediterránea con explotaciones pequeñas y medianas, cultivos intensivos y de alto valor añadido, y una elevada dependencia de una gestión eficiente del agua y de los recursos naturales.
En este contexto, el director general ha subrayado que la futura PAC debe huir de planteamientos homogéneos y reconocer la diversidad territorial. “La PAC debe adaptarse a la realidad de cada territorio y evitar soluciones uniformes que no responden a las necesidades reales del campo valenciano”, ha señalado.
Más protagonismo regional y refuerzo del desarrollo rural
Otro de los ejes clave defendidos ha sido el fortalecimiento del desarrollo rural en el próximo periodo de programación. Marhuenda ha reclamado una mayor flexibilidad en las medidas, una simplificación administrativa real y un papel más activo de las comunidades autónomas en el diseño y aplicación de la PAC.
“Las regiones somos quienes aplicamos la PAC sobre el terreno y conocemos de primera mano los problemas y necesidades del sector agrario”, ha afirmado, destacando la importancia de una gestión descentralizada que permita responder con mayor eficacia a los retos económicos, sociales y medioambientales del medio rural.
Fondos suficientes para garantizar la rentabilidad y evitar el abandono de tierras
El director general de la PAC ha advertido también sobre el impacto negativo que tendría una reducción de fondos en la Comunitat Valenciana. Según ha indicado, una eventual disminución presupuestaria pondría en riesgo la rentabilidad de miles de explotaciones, favoreciendo el abandono de tierras de cultivo y generando problemas fitosanitarios y medioambientales.
En este sentido, ha defendido el mantenimiento de instrumentos clave como las ayudas directas, la modernización del regadío, el apoyo a las pequeñas y medianas explotaciones, el cooperativismo y el relevo generacional, elementos esenciales para garantizar la estabilidad y el futuro del sector agrario valenciano.
Por último, Ángel Marhuenda ha reiterado el compromiso de la Conselleria de Agricultura de participar activamente en todos los foros autonómicos, nacionales y europeos, con el objetivo de defender una PAC justa, equilibrada y adaptada a la diversidad territorial, capaz de afrontar con garantías los retos climáticos, económicos y sociales de los próximos años.








