
Nuevas movilizaciones del sector agrario contra las políticas agrarias y el acuerdo UE-Mercosur
Distintas organizaciones agrarias se movilizan en Madrid contra las políticas agrarias y el acuerdo UE-Mercosur
El sector agrario valenciano ha vuelto a alzar la voz para denunciar la grave situación que atraviesan agricultores y ganaderos como consecuencia de unas políticas agrarias que consideran ineficaces y de unos acuerdos comerciales internacionales que amenazan la viabilidad de las explotaciones. Más de 440 agricultores y ganaderos de la Comunitat Valenciana, junto a tractores procedentes de distintos territorios, participaron ayer 11 de febrero en una gran movilización del campo convocada en Madrid a nivel estatal para reclamar cambios urgentes.
Diversas organizaciones agrarias (AVA-ASAJA y La Unió Llauradora i Ramadera) se desplazaron desde todas las comarcas de València, Alicante y Castelló, mientras los tractores se unieron en columnas procedentes de distintas comunidades autónomas. Aunque inicialmente se preveía una participación mucho mayor, las limitaciones administrativas redujeron el número de vehículos agrícolas. Aun así, la protesta evidenció el profundo malestar del sector primario.
Los agricultores y ganaderos denuncian una situación crítica marcada por el incremento de los costes de producción, la presión reguladora y la competencia desleal derivada de acuerdos comerciales con terceros países. La guerra en Ucrania ha disparado los precios de la energía y los insumos, mientras que tratados como el UE-Mercosur o los acuerdos con Marruecos permiten la entrada de productos agrarios con normas sanitarias, ambientales y laborales menos exigentes, lo que coloca a las producciones europeas en clara desventaja.
Emergencia sanitaria en ganadería y riesgo para la viabilidad en las explotaciones agrarias
A esta coyuntura se suma la incertidumbre sobre el futuro de la Política Agrícola Común (PAC) y el Marco Financiero Plurianual 2028-2034, que podría suponer recortes significativos en las ayudas, afectando directamente a la renta agraria. El sector advierte de que estas decisiones ponen en riesgo no solo a las explotaciones familiares, sino también a la soberanía y la seguridad alimentaria.
El ámbito ganadero afronta además una compleja emergencia sanitaria, con la amenaza de enfermedades como la Peste Porcina Africana, la influenza aviar, la enfermedad de Newcastle o la Dermatosis Nodular Contagiosa, que generan restricciones productivas y mayores costes de prevención y control.
Las organizaciones agrarias reclaman de forma conjunta políticas agrarias claras y eficaces, una PAC fuerte y bien financiada, precios justos que cubran los costes de producción, medidas sanitarias más ágiles, apoyo a la incorporación de jóvenes y una reducción de la excesiva burocracia. Asimismo, exigen que cualquier acuerdo comercial incluya cláusulas de reciprocidad, mecanismos de protección real de la producción europea y estudios de impacto rigurosos.
Las movilizaciones de las últimas semanas, tanto en València como en Madrid y otras ciudades españolas, reflejan un mensaje común: sin rentas dignas, estabilidad y futuro para el sector agrario, está en riesgo el medio rural, la producción de alimentos y el equilibrio económico y social de amplias zonas del territorio.








