
Como ya habíamos informado, el 1 de julio de 2026 marcó el final del periodo transitorio para la inscripción en el Registro General de Fabricantes y Otros Agentes Económicos de Productos Fertilizantes (REGFER). Desde esa fecha, estar inscrito ya no es una recomendación con plazo de adaptación, sino un requisito obligatorio para todas las empresas y operadores afectados por el Real Decreto 1051/2022.
A pesar de ello, muchas empresas siguen preguntándose si el registro se ha cerrado o si todavía pueden presentar la solicitud.
El REGFER sigue admitiendo solicitudes, pero la inscripción ya es obligatoria
Uno de los principales errores es pensar que el cierre del periodo transitorio implica el cierre del registro. No es así. El REGFER continúa aceptando nuevas solicitudes de inscripción, por lo que las empresas que todavía no hayan completado el trámite pueden regularizar su situación administrativa.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental respecto a los meses anteriores: desde el 1 de julio de 2026, la inscripción es un requisito para desarrollar legalmente actividades como:
- Fabricación de productos fertilizantes.
- Importación y exportación.
- Distribución y comercialización.
- Otras actividades incluidas en el ámbito del Real Decreto 1051/2022.
En otras palabras, el registro permanece operativo, pero ya no existe un margen de adaptación para ejercer la actividad sin estar inscrito.
Principales riesgos por no estar inscrito en el REGFER
Las empresas que continúen desarrollando actividades obligadas sin haber formalizado la inscripción pueden incurrir en un incumplimiento de la normativa vigente.
Si durante una inspección la autoridad competente detecta que una empresa opera sin estar registrada en el REGFER, podrá iniciar las correspondientes actuaciones administrativas y, en su caso, un procedimiento sancionador conforme a la legislación aplicable.
Además de posibles sanciones económicas, la falta de inscripción puede generar consecuencias como:
- Procedimientos administrativos sancionadores.
- Riesgo de paralización de la actividad.
- Pérdida de determinadas ayudas o subvenciones vinculadas al cumplimiento normativo.
- Problemas en auditorías o inspecciones oficiales.
Por este motivo, recomendamos regularizarlo cuanto antes.
Además, en el caso de haber presentado la inscripción, es importante conservar toda la documentación acreditativa y revisar que los datos facilitados sean correctos para evitar incidencias durante la tramitación.
Revisa que la información presentada en el REGFER sea correcta y esté actualizada
Durante el proceso de inscripción se pueden cometer errores que pueden retrasar la tramitación o requerir posteriores modificaciones. Entre los más habituales destacan:
- Utilizar un certificado digital distinto al de la empresa o su representante.
- Seleccionar incorrectamente las actividades desarrolladas.
- Declarar productos que realmente no se comercializan.
- Omitir categorías de fertilizantes.
- Introducir datos incompletos del asesor en fertilización.
- No revisar toda la información antes de enviar la solicitud.
Por todo ello, recomendamos revisar la información registrada y mantenerla actualizada siempre que se produzcan cambios en la actividad de la cooperativa, en los productos comercializados o en los datos de la empresa.
Mantener el REGFER correctamente actualizado no solo facilita el cumplimiento de la normativa vigente, sino que también ayuda a evitar incidencias durante posibles inspecciones o requerimientos por parte de la Administración.








