
AVA-ASAJA ha alertado de la propagación de la pyricularia en el 60% de las parcelas de los arrozales de la Comunitat Valenciana, paisaje milenario y seña de identidad de l’Albufera.
El hongo de la pyricularia está provocando graves pérdidas a los arroceros valencianos
Según ha detallado en un comunicado la organización agraria, la situación de los arrozales valencianos es extremadamente grave. Se estima que alrededor del 60% de las parcelas, con diversas variedades, ya están afectadas por el hongo de la pyricularia. Esto está provocando graves pérdidas y que amenaza seriamente la rentabilidad de los arroceros.
Unas condiciones climáticas con humedades relativas de hasta el 90% han creado el caldo de cultivo perfecto para la rápida expansión de esta enfermedad fúngica. Y, desde la prohibición del Triciclazol, un fungicida altamente efectivo, el Ministerio de Agricultura solo permite de modo excepcional tratar con sustancias basadas en estrobirulinas para combatir la plaga.
Triciclazol está prohibido en la Unión Europea en 2016 por motivos medioambientales y de posible afección a la salud. Sin embargo, un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria concluyó que hasta 0,09mg/kg es seguro para las personas.
Los productores de arroz esperan un año “desastroso con unas pérdidas nunca conocidas”
Recordemos que, desde 2001, el número de ingredientes fitosanitarios activos disponibles en España ha ido en detrimento de 900 a menos de 470. Solo desde junio de 2019, 85 sustancias “han sido retiradas sin ofrecer alternativas convencionales que las sustituyan”. Lo paradójico es que estos productos que se han retirado son utilizados en todos los países desde los que la Comunitat Valenciana importa arroz, dejando en desventaja competitiva a los agricultores locales.
Miguel Minguet, tesorero de AVA-ASAJA y presidente del grupo de trabajo del Arroz del COPA-Cogeca, compara la situación actual con la del año pasado, remarcando que “el año pasado fue la variedad Bomba únicamente, este año ya es generalizado, sobre todo, las variedades Albufera y Jsendra están muy afectadas. En algunos campos hay entre el 80% y el 100% de afección. El resultado de esta cosecha va a ser desastroso con unas pérdidas nunca conocidas”.
José Pascual Fortea, responsable de la sectorial del arroz, corrobora la magnitud del desastre: “Todas las parcelas tienen algo de daño”. Además, lanza una advertencia sobre el futuro inmediato: “Si no tenemos autorizaciones excepcionales con productos con los que podamos combatir la pyricularia, la situación puede ser nefasta ya que las materias que estamos utilizando han creado resistencias”.








