
La Unió Llauradora i Ramadera señala que el número total de perceptores de las ayudas directas de la PAC en la Comunitat Valenciana descendió un 14% en 2024 respecto al año anterior.
Cae el 14% de los beneficiarios de las ayudas directas de la PAC en la Comunitat Valenciana
Según los datos publicados por el FEGA, la disminución global de perceptores, indica que las políticas actuales de la PAC no están logrando frenar la pérdida de agricultores especialmente jóvenes y mujeres. Este descenso del 14% de los beneficiarios de las ayudas directas de la PAC en 2024 debería traducirse en mejores políticas para evitar cometer los mismos errores en la nueva PAC 2028-2034. Actualmente, empiezan las negociaciones una vez presentado el Marco Financiero Plurianual por la Comisión Europea el pasado mes de julio.
La reducción global es de 5.476 perceptores y el descenso es mayor (16%) en mujeres que en hombres (13%). Destaca del estudio que los agricultores y ganaderos menores de 40 años son un colectivo en riesgo en la Comunitat Valenciana. Únicamente, y pese a una ligera subida en 2024, hay 188 perceptores que tienen menos de 25 años, el 0,56% del total. Entre 25 y 40 años existen 1.775 perceptores, con una disminución del 4% respecto a 2023, lo que refleja una tendencia preocupante.
La escasa representatividad de los jóvenes en las ayudas directas pone de relieve la urgencia de políticas que incentiven la incorporación de nuevos agricultores y aseguren la continuidad generacional en el campo y esto debe ser con una política que vaya más allá de la concesión de ayudas a la primera instalación.
El relevo generacional en el campo sigue siendo uno de los principales retos en el sector agrario
En el lado contrario también hay una reducción significativa de agricultores y ganaderos jubilados. En 2024 había 15.937 perceptores mayores de 65 años, con una caída del 18% respecto a 2023 y uno de los descensos más importantes entre los estratos de edad. Aunque representan casi la mitad del total de perceptores, la disminución pone de relieve que los jubilados que aún mantienen actividad agraria necesitan un apoyo adaptado que asegure su viabilidad y transmita experiencia y las explotaciones a las nuevas generaciones.
La falta de relevo generacional pone de manifiesto la falta de transferencia de explotaciones y conocimientos para evitar el despoblamiento rural y la pérdida de competitividad. LA UNIÓ aboga por medidas específicas, junto con un acompañamiento adecuado tanto a nuevos agricultores como a quienes se jubilan, para garantizar la sostenibilidad y el futuro del campo valenciano. En este contexto, resulta fundamental revisar los criterios de acceso y reforzar los programas de apoyo para que la PAC responda realmente a las necesidades actuales, fomentando una transición ordenada que fortalezca el tejido agrario profesional y propicie la continuidad a largo plazo.
Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ, indica que “la PAC sigue siendo esencial para el campo valenciano, pero es necesario adaptarla a las necesidades reales de los colectivos estratégicos, aquellos jóvenes que quieren incorporarse y garantizando una transición positiva a la jubilación con mayor pensión mensual y una transmisión de conocimiento y de la explotación”.








