
LA UNIÓ Llauradora propone un arancel del 15% a las mandarinas sudafricanas ante el fuerte aumento de importaciones que compite con la campaña temprana europea. La medida busca proteger a los productores y estabilizar el mercado citrícola.
Crece la presión de las importaciones sudafricanas sobre la citricultura europea
LA UNIÓ Llauradora ha solicitado a la Comisión Europea, a través del Ministerio de Agricultura, la aplicación de un arancel del 15% a las mandarinas y otros pequeños cítricos importados desde Sudáfrica. La organización pide que esta medida entre en vigor a partir del 1 de septiembre y se active cuando las importaciones mensuales superen las 10.000 toneladas.
El objetivo es claro: proteger la producción europea, española y valenciana, especialmente en el arranque de la campaña de variedades tempranas, un periodo cada vez más afectado por la competencia creciente de fruta extracomunitaria.
En los últimos años, la presencia de cítricos sudafricanos en los mercados europeos ha aumentado de forma notable, provocando una sobresaturación en los lineales justo cuando comienza la comercialización de la fruta local. Esto dificulta la salida comercial de los cítricos europeos y afecta directamente a la rentabilidad del sector. LA UNIÓ plantea que la medida arancelaria incluya posibles revisiones futuras si las importaciones continúan incrementándose o si la presión competitiva se intensifica.
Desde la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación Económica en 2016, las importaciones de pequeños cítricos procedentes de Sudáfrica han crecido de forma acelerada. Los datos hablan por sí solos: entre 2016 y 2025, las entradas en septiembre aumentaron un 531%, y en octubre lo hicieron un 4.590%, coincidiendo con el inicio de la campaña europea. Además, el incremento sigue una tendencia ascendente año tras año: solo entre 2024 y 2025, septiembre creció un 39% y octubre un 10%.
Esta fuerte competencia se traduce en pérdidas económicas, reducción de márgenes para los productores europeos y dificultades añadidas para sostener el empleo, especialmente en las fases de recolección y confección de variedades tempranas. La entrada masiva de cítricos sudafricanos genera una distorsión evidente en el mercado interior, debilitando la estabilidad del sector citrícola europeo.
Un arancel del 15% viable y con precedentes en la Unión Europea
Uno de los argumentos clave de LA UNIÓ es que las mandarinas y pequeños cítricos no están incluidos en el Acuerdo de Asociación Económica entre la UE y los Estados de la SAD, lo que permite implantar medidas correctoras sin vulnerar el marco comercial comunitario. Paralelamente, la organización también solicita la revisión del acuerdo en lo relativo a la naranja, ya que la situación actual perjudica igualmente a los productores.
La propuesta de establecer un arancel del 15% se considera equilibrada y efectiva. La UE ya aplica tasas de entre 10% y 30% a frutas extracomunitarias según producto y periodo de entrada, lo que sitúa esta solicitud en un rango intermedio, suficiente para proteger la producción sin generar tensiones comerciales ni encarecer en exceso el producto para el consumidor.
Existen precedentes de aranceles similares, entre el 10% y el 20%, aplicados en situaciones de presión competitiva sobre productos agrícolas no contemplados en acuerdos preferenciales. Por ello, LA UNIÓ defiende que la aplicación de un arancel específico para estos meses clave es una medida proporcionada y necesaria para garantizar la viabilidad del tejido productivo y social de las zonas citrícolas europeas.







