
La UNIÓ advierte de que los perceptores de la PAC en la Comunitat Valenciana tienen 65 años o más, lo que representa el 48,07% del total, según los últimos datos publicados por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).
Estos datos reflejan una estructura de edad especialmente envejecida y una incorporación todavía insuficiente de nuevas generaciones al campo valenciano.
8 de cada 10 agricultores de la PAC tienen 65 años o más
Los datos analizados por la organización agraria muestran que 15.097 personas perceptoras de ayudas directas en la Comunitat Valenciana tienen 65 años o más, lo que representa el 48,07% del total. Frente a esta cifra, únicamente 1.819 perceptores tienen menos de 40 años, un 5,79% del conjunto.
La diferencia entre ambos grupos evidencia la dimensión del problema. Para LA UNIÓ, esta proporción constituye una señal de alarma sobre la capacidad del sector para garantizar el relevo generacional y mantener la continuidad de las explotaciones agrarias valencianas en los próximos años.
La situación resulta todavía más preocupante si se observa el grupo de edad más joven. Según los datos del FEGA, únicamente 162 personas perceptoras de ayudas directas tienen menos de 25 años. Esta cifra supone apenas el 0,52% del total de perceptores valencianos.
El envejecimiento de los perceptores de ayudas directas es, además, más acusado en la Comunitat Valenciana que en el conjunto de España. Mientras que en la comunidad autónoma las personas de 65 años o más representan el 48,07% de los perceptores, en el conjunto del Estado suponen el 39,56%.
La misma diferencia se observa entre los jóvenes. Los menores de 40 años representan el 5,79% de los perceptores valencianos, frente al 8,83% registrado a nivel nacional.
Reducción del 21% de las personas físicas que reciben la PAC
La organización agraria considera que el relevo generacional no puede abordarse únicamente mediante ayudas destinadas a la instalación de jóvenes, sino que debe existir una estrategia que facilite todo el proceso, desde el acceso a la tierra hasta la financiación, las inversiones, la formación y la transmisión de las explotaciones.
En este sentido, reclama que la futura PAC refuerce las medidas específicas dirigidas a jóvenes y nuevos agricultores, con una dotación presupuestaria suficiente y un mayor apoyo tanto a la primera instalación como a las inversiones necesarias para poner en marcha o modernizar una explotación.
A la elevada edad media de los perceptores se suma otra tendencia que preocupa a LA UNIÓ: la reducción del número de personas físicas que reciben ayudas directas de la PAC.
Entre 2022, año de referencia inmediatamente anterior al actual periodo de la PAC, y 2025, el número de personas físicas perceptoras de ayudas directas en la Comunitat Valenciana pasó de 39.899 a 31.405. Esto supone una pérdida de 8.494 perceptores en apenas tres años y una caída del 21,3%.
Es necesario facilitar el acceso a la tierra y la transmisión de las explotaciones
La estructura agraria valenciana está formada mayoritariamente por explotaciones de menor superficie y, en muchos casos, fragmentadas, con un peso importante de los cultivos permanentes y de producciones que requieren una elevada cantidad de mano de obra. Por ello, los criterios utilizados para determinar el grado de profesionalidad de una explotación no pueden basarse únicamente en el volumen de ayudas de la PAC que percibe.
También considera necesario facilitar el acceso a la tierra y la transmisión de las explotaciones, uno de los elementos que pueden dificultar la incorporación de nuevas generaciones.
En este sentido, la organización apuesta por una política efectiva de sucesión que permita conectar la jubilación de los titulares de las explotaciones con la entrada de nuevos agricultores. El objetivo, según LA UNIÓ, debe ser evitar que la salida de una generación se traduzca directamente en el abandono de la actividad agraria.
El secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris, reclama que la próxima PAC tenga como prioridad garantizar la continuidad de las explotaciones profesionales y no limitarse a mantener los procedimientos administrativos vinculados a las ayudas.







